En el marco del II Foro de Economía Circular, se ha revelado una preocupante realidad: el 54% de los peruanos no confía en que el sector de hidrocarburos logre adaptarse a los principios de la circularidad. Este evento, centrado en analizar cómo aplicar modelos circulares a la industria energética, busca mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y el valor agregado del sector, frente a una ciudadanía que muestra escepticismo sobre su capacidad de transformación.
Un desafío para la confianza ciudadana
La percepción negativa refleja un desajuste entre las promesas de modernización industrial y la realidad que viven las comunidades. Para muchos, la extracción de hidrocarburos sigue asociada a impactos ambientales y sociales que parecen irreversibles. El foro no solo expone esta brecha de confianza, sino que invita a reflexionar sobre cómo las empresas y el Estado pueden construir puentes de diálogo con la población, demostrando que es posible un cambio real hacia prácticas más limpias y responsables.
Hacia un modelo de eficiencia y valor
Los expertos reunidos en el encuentro han subrayado que la economía circular no es solo una moda, sino una necesidad urgente para el futuro del país. Aplicar estos principios al sector hidrocarburos implica reducir residuos, reutilizar recursos y diseñar procesos que minimicen el daño ecológico. El objetivo es claro: pasar de un modelo lineal de 'extraer, usar y tirar' a uno donde cada recurso tenga múltiples vidas, generando mayor valor económico y social para las regiones donde se operan estas actividades.
La voz de las comunidades andinas
En el corazón de este debate se encuentra la identidad y el bienestar de las comunidades locales, muchas de las cuales habitan en zonas de alta sensibilidad ambiental. La transición hacia la circularidad debe incluir, necesariamente, la participación activa de estos grupos. No se trata solo de tecnología o ingeniería, sino de reconocer el conocimiento ancestral y las necesidades de quienes conviven con estos recursos naturales. Solo mediante una inclusión genuina se podrá restaurar la confianza y demostrar que el desarrollo energético puede coexistir con la preservación de la Pachamama.