Las intensas precipitaciones registradas en las provincias de Camaná e Islay han provocado un incremento significativo en la demanda de servicios técnicos, llevando a que el número de emergencias eléctricas reportadas ante la Sociedad Eléctrica de Arequipa Local (Seal) se multiplique por siete. Esta situación fue confirmada por Markpool De Taboada, gerente general de la empresa distribuidora, durante un simulacro realizado en una zona de alto riesgo eléctrico.
Picos críticos en Camaná e Islay
De Taboada detalló que las incidencias diarias normales, que suelen rondar los 20 reportes, han alcanzado picos alarmantes. En la provincia de Camaná se registraron hasta 120 incidentes diarios, mientras que en Islay la cifra llegó a 140 eventos al día. Este fenómeno no es exclusivo de las provincias vecinas; en el caso de la capital regional, Arequipa, también se observa un disparón de estas incidencias durante las primeras semanas de la temporada de lluvias.
La fuente fotográfica atribuida a Álvaro Figueroa (@photo.gec) ilustra la gravedad del escenario operativo. El simulacro fue ejecutado en un poste de media tensión ubicado al costado de la torrentera Los Incas, una zona estratégica entre el Terrapuerto y el Centro Comercio Paseo Central, donde la vulnerabilidad de la infraestructura ante las corrientes de agua es evidente.
Refuerzo estructural y nuevos riesgos viales
Frente a este escenario, Henry Poma, gerente de Operaciones de Seal, explicó que se ha procedido al refuerzo de bases en puntos críticos. De los 500 a 600 postes ubicados a lo largo de las torrenteras de Arequipa, entre 20 y 30 fueron reforzados específicamente porque sus cimientos presentaban debilidad estructural, como contamos en Arequipa: Fuertes lluvias dejan sin servicio eléctrico a zonas de Mollendo.
Además del riesgo climático, se ha identificado un patrón recurrente relacionado con la movilidad. De Taboada señaló que desde julio se incrementó la incidencia de choques de vehículos contra los postes eléctricos, registrándose al menos un caso por semana. Esta combinación de factores climáticos y viales exige una vigilancia constante para garantizar la continuidad del servicio eléctrico en el sur peruano.