El gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, llegó hoy a la zona de emergencia en el kilómetro 729 de la Panamericana Sur. Esta visita se produce cinco días después del inicio del bloqueo carretero entre los distritos de Atico y Ocoña, donde cientos de pasajeros y transportistas continúan varados esperando una solución que permita restablecer el tránsito seguro.
Visita a la zona afectada y responsabilidades
Durante su recorrido por la vía nacional, Rohel Sánchez deslindó las responsabilidades administrativas del incidente. El mandatario señaló explícitamente que, al tratarse de una carretera nacional, corresponde exclusivamente a Provias Nacional atender la habilitación de la ruta que conecta el norte con el sur del país. Ante esta situación, solicitó que la Policía planifique adecuadamente el tránsito vehicular para evitar un mayor congestionamiento una vez que se logre restablecer la circulación.
Pronunciamiento del Consejo Regional
El Consejo Regional de Arequipa emitió un pronunciamiento oficial en el cual exhortó al Gobierno central y a sus ministerios a reforzar las acciones de respuesta y coordinación. Los consejeros regionales cuestionaron indirectamente la falta de una solución rápida, pidiendo a Provias Nacional que adopte con carácter de urgencia las medidas necesarias para recuperar la transitabilidad de la vía.
Asimismo, el organismo regional pidió evaluar la declaratoria de emergencia en las zonas correspondientes. El objetivo es atender no solo al cierre vial, sino también a la población afectada por las lluvias y el ingreso de huaicos por quebradas secas. Se solicitó analizar técnicamente la instalación de puentes aéreos o marítimos para garantizar el ingreso de productos esenciales.
Avances en maquinaria y apoyo militar
Sobre los trabajos técnicos, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) informó que las labores se concentran entre los kilómetros 728+200 y 729+700. Desde Camaná operan tres cargadores frontales, un tractor, una excavadora sobre orugas y una retroexcavadora; desde Caravelí, dos cargadores frontales, un tractor neumático y otra excavadora con apoyo de municipalidades como Chaparra.
El Ejército ha destinado inicialmente 30 soldados y, desde hoy, 100 más para apoyar el retiro manual del lodo que mantiene atrapadas a varias unidades de transporte pesado. Los militares y transportistas trabajan desenterrando los vehículos cubiertos por material caído. El gerente de la Gerencia Regional de Gestión de Riesgos estimó que se hará el esfuerzo de habilitar al menos un carril a partir de este viernes, aunque esto depende del avance en la limpieza.