Un hombre de 50 años, identificado como Carlos Miguel Vargas Ticona, fue hallado sin vida tras ser atacado a balazos en la avenida 28 de Julio, ubicada dentro del asentamiento humano Las Delicias, en el distrito limeño de Chorrillos. La víctima se desempeñaba como conductor de mototaxi para la empresa Señor de los Milagros desde hace dos años y era considerado por su familia como el principal sustento económico del hogar.
Miedo paraliza a la comunidad
Tras el crimen, los familiares de Carlos Vargas manifestaron que nunca recibieron amenazas directas ni intentos de extorsión. No obstante, no descartan que el hecho esté vinculado al incremento de este tipo de delitos en la zona, dado que diversas empresas de mototaxis operantes en Chorrillos han sido blanco recurrente de organizaciones criminales.
Un aspecto preocupante para las autoridades y los vecinos es la negativa de los residentes a colaborar con la investigación. Aunque existen al menos tres cámaras de seguridad instaladas en viviendas cercanas al lugar del ataque, sus propietarios se niegan a entregarlas por temor a represalias de los delincuentes. Un familiar expresó: "Ni un vecino quiere dar la cámara. Con eso aunque sea pueden ayudar a identificar la placa de la moto o quiénes fueron los responsables, pero nadie se ofrece".
Denuncias sobre la inseguridad en el sector
Los vecinos del asentamiento humano Las Delicias han señalado que la delincuencia ha aumentado significativamente en su entorno. Asimismo, denuncian una escasa presencia policial que deja a las comunidades vulnerables ante los hechos violentos. Este incidente se suma al contexto de inseguridad regional, donde incidentes similares, como el asesinato reciente de un conductor de combi por parte de un falso pasajero, han generado alarma social en la capital.
Impacto en el transporte informal
El sector del mototaxismo ha sido históricamente una fuente vital de ingresos para muchas familias peruanas. La violencia dirigida contra estos trabajadores no solo afecta a sus unidades económicas inmediatas, sino que también impacta la confianza y operatividad del servicio en distritos como Chorrillos. Las autoridades locales enfrentan el desafío de garantizar la seguridad de los operadores mientras se trabaja en desarticular las redes criminales que buscan extorsionar o intimidar al sector.