El Gobierno de Chile ha declarado oficialmente el Estado de Catástrofe en la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, ubicada en Atacama. Esta medida se adopta tras un intenso temporal que dejó como saldo preliminar 10 fallecidos, 4 personas desaparecidas y más de mil viviendas afectadas o destruidas. La decisión busca reforzar la respuesta de emergencia ante las inundaciones generalizadas, los cortes de rutas principales y los graves daños registrados en diversas zonas del norte del país.
Un fenómeno histórico que deja miles aislados
El sistema frontal, iniciado el 15 de julio, generó lluvias intensas acompañadas de ráfagas de viento superiores a los 100 km/h. Este evento fue identificado como un río atmosférico de categoría 5, provocando daños en sectores donde este tipo de precipitaciones no son habituales. Las regiones de Coquimbo y Huasco concentran los principales efectos del temporal, con desbordes de ríos y deslizamientos de tierra que han complicado la situación.
El balance preliminar indica que unas 2.200 personas resultaron damnificadas directamente. Sin embargo, el impacto social es aún mayor: más de 100.000 personas permanecen aisladas debido a las interrupciones en caminos y puentes clave para su movilidad. Además, 150.000 usuarios se encuentran sin suministro eléctrico, lo que complica la labor de asistencia inmediata, tal como señaló Contexto Peruano.
Respuesta del Estado y medidas de emergencia
El presidente José Antonio Kast decretó el estado de catástrofe con una duración inicial de hasta 90 días. Esta figura legal permitirá desplegar recursos adicionales y facilitar la participación activa de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo logístico, seguridad ciudadana y rescate de personas atrapadas.
Ante esta situación crítica, el Gobierno dispuso la suspensión de clases en ocho regiones del país para priorizar los esfuerzos en la recuperación. Asimismo, se aplicaron restricciones estrictas en las operaciones portuarias debido a las condiciones climáticas adversas que persisten. Las brigadas de emergencia trabajan activamente en la habilitación de vías y el traslado de ayuda humanitaria hacia las comunidades que siguen aisladas, indicó Gestión.
Albergues y monitoreo constante
Mientras avanzan los trabajos de recuperación, se han instalado albergues temporales para las familias que tuvieron que abandonar sus viviendas por los daños ocasionados. Las autoridades mantienen el monitoreo del sistema frontal mientras continúan las labores de respuesta, con el objetivo principal de restablecer los servicios básicos y garantizar la atención necesaria a todas las personas afectadas.