La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reveló este miércoles que ha enviado una carta al Rey Carlos III solicitando la liberación de las reservas de oro y los fondos bloqueados en el Banco de Inglaterra. Esta gestión busca destinar esos recursos a atender la emergencia humanitaria provocada por los recientes terremotos que han azotado al país andino, dejando un saldo trágico de al menos 3.811 muertos. La solicitud se presenta como una medida urgente para financiar las labores de reconstrucción y respuesta ante la devastación causada por el doble sismo.
El oro es del pueblo venezolano
Durante su intervención en la transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez afirmó que "ese oro es de nuestro pueblo y ese oro debe estar para atender las consecuencias terribles y trágicas". La mandataria exigió nuevamente el cese total de las sanciones internacionales contra Venezuela, argumentando que el bloqueo de recursos impide la necesaria reconstrucción del país. Además, señaló su necesidad de facilitar la "recuperación integral en el empleo, en el trabajo y en la educación", procesos fundamentales para la estabilidad social tras la catástrofe.
Diálogo con el FMI y contexto internacional
Pese a las gestiones diplomáticas, persisten restricciones estructurales que mantienen congelados o bajo control activos del Estado venezolano en el exterior. Entre estos se encuentran las reservas de oro por valor de unos 2.000 millones de dólares depositadas en Londres, así como los bienes de Citgo, filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Estados Unidos. Rodríguez informó también sobre una llamada mantenida con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para discutir la liberación de recursos bloqueados en dicha institución.
La situación humanitaria se ha visto agravada por las sanciones vigentes. Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, declaró a esta agencia que dichas medidas deben flexibilizarse para no afectar la llegada de ayuda ni los planes de recuperación tras el doble terremoto. En la devastada región de La Guaira, al norte y aledaña a Caracas, se prevé una "situación económica muy difícil" que restará varios puntos al Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Un grupo de 113 economistas y académicos ha pedido al Gobierno estadounidense levantar las sanciones para facilitar el acceso del país a mecanismos financieros internacionales.