Una nueva controversia ha surgido en el ámbito administrativo de Juliaca tras las acusaciones vertidas contra un funcionario público por presuntamente atender sus labores en estado de ebriedad. La información, publicada por el medio digital Evidencia.pe, señala que se habría captado al servidor atendiendo con evidentes signos de alcoholización, una práctica que contraviene los protocolos de servicio y la ética pública.
Este tipo de incidencias generan un profundo rechazo en la opinión pública regional, especialmente en Arequipa y Puno, donde se exige rigurosidad en el desempeño de los cargos públicos. La presencia de servidores bajo los efectos del alcohol no solo vulnera las normas internas de las instituciones, sino que también erosiona la confianza ciudadana en la gestión estatal, un tema sensible para la agenda política descentralizada del sur peruano, como contamos en Juliaca: Protestan frente a Fiscalía por robo de 60 mil dólares con policías imp.
La denuncia pone sobre la mesa la necesidad de fiscalizar con mayor rigor el comportamiento de los empleados públicos en sus horarios de atención. En un contexto donde la eficiencia administrativa es crucial para el desarrollo regional, estos hechos son considerados inaceptables y requieren una investigación inmediata por parte de las autoridades competentes para determinar las responsabilidades correspondientes.