La actriz Érika Villalobos asume el desafío de interpretar a Donna en la nueva versión del musical 'Mamma Mia!', un montaje que celebra la vigencia del repertorio de ABBA y las historias humanas. En diálogo con RPP, la intérprete comparte su visión sobre el amor maduro, destacando cómo su propia madre encontró una nueva relación a los 77 años para demostrar que «siempre hay un buen momento para amar». Villalobos asegura que no existe edad determinada para abrirse al afecto y que las relaciones solo tienen sentido cuando permiten crecer como personas.
El reto de la maternidad en el escenario
La experiencia teatral ha llevado a Villalobos a reflexionar sobre su propia vida. Al interpretar a Donna, una mujer independiente que se reencuentra con un amor del pasado tras criar sola a su hija Sophie (Mariagracia Mora), la actriz reconoce similitudes y diferencias profundas. «Yo no me parezco a ella», afirma Villalobos, quien destaca el perdón como herramienta de sanación frente al rencor.
Uno de los momentos más emotivos del musical implica ver crecer a su hija y comprender que pronto tomará su propio camino. Esta situación resuena profundamente con la vida real de la actriz: «Es más o menos lo que me está pasando a mí con mi hija», explica, señalando la cercanía actual en el último año escolar de su pequeña. Este vínculo cercano se convierte en un desafío técnico y emocional al ensayar canciones como 'Slipping Through My Fingers', donde las lágrimas casi interrumpen la obra.
Una producción repotenciada tras una década
Bajo la dirección de Juan Carlos Fisher, el montaje llega diez años después del primer éxito en Perú. Villalobos destaca que esta nueva versión viene «repotenciada», con mayor energía y afinación musical gracias a la experiencia acumulada por su director durante los últimos años en España y aquí.
El elenco incluye también a Cielo Torres, Gianella Neyra y Rebeca Escribens. La obra se presenta en el Teatro Peruano Japonés hasta el 27 de septiembre, ofreciendo un espectáculo que combina la magia del cine con la inmediatez del teatro vivo.