La reciente ordenanza que declara en emergencia el sistema vial metropolitano de Lima por un periodo de 180 días ha sido calificada como una medida meramente "paliativa" por parte de expertos en movilidad. Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar, advierte que esta acción administrativa, aunque necesaria en el corto plazo, no aborda las causas estructurales que generan la congestión vehicular en la capital peruana.
Una solución temporal ante un problema crónico
La declaración de emergencia busca activar protocolos inmediatos para desbloquear vías y mejorar la fluidez del tránsito en la ciudad. Sin embargo, el análisis de la comunidad de expertos sugiere que sin una planificación integral a largo plazo, los resultados serán limitados. La congestión en Lima es un fenómeno complejo que involucra la falta de infraestructura adecuada, la insuficiencia del transporte público masivo y la alta demanda de vehículos privados en una urbe que crece sin ordenamiento territorial claro.
La voz de la sociedad civil
Desde la ONG Luz Ámbar, se plantea que las medidas paliativas, por definición, alivian los síntomas sin curar la enfermedad. Quispe Candia enfatiza que la ciudadanía merece soluciones que transformen la movilidad urbana, no solo parches que se agotan con el paso del tiempo. La preocupación central es que, al finalizar los 180 días, la situación podría regresar a su estado anterior si no se implementan cambios profundos en la gestión del transporte y la planificación urbana.
"La ordenanza es paliativa y no resolverá la congestión vehicular", señaló Luis Quispe Candia, resaltando la necesidad de abordar el problema desde sus raíces.
El debate sobre la movilidad en Lima trasciende lo técnico; es un asunto de calidad de vida para millones de peruanos que pierden horas valiosas en el tráfico diario. La comunidad exige que las autoridades no se queden en la declaración de emergencia, sino que utilicen este periodo como una ventana de oportunidad para iniciar reformas estructurales que prioricen al peatón y al transporte público sobre el automóvil privado.