Un voraz incendio forestal registrado en la zona de Totorani, perteneciente al distrito de Paucarcolla en Puno, ha dejado como saldo trágico el fallecimiento de una adulta mayor y graves daños a la infraestructura productiva local. De acuerdo con los reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Puno actualizados el 31 de agosto de 2026, las llamas consumieron aproximadamente 1500 hectáreas de cobertura natural y pastizales esenciales para la subsistencia ganadera.
La víctima y el contexto del siniestro
Sebastiana Quispe Quilca, una mujer de 81 años, perdió la vida en las circunstancias descritas por los medios locales. La víctima se encontraba cuidando a sus ovinos cuando el fuego, avivado por las condiciones climáticas imperantes, se propagó con extrema rapidez. En un intento desesperado por poner a salvo a su ganado, la mujer fue alcanzada directamente por las llamas y falleció carbonizada. Además de esta pérdida humana irreparable, decenas de animales terminaron calcinados por el fuego.
Impacto en infraestructura y economía local
Más allá del costo humano, el COER Puno detalló que las llamas destruyeron 10 viviendas temporales y hectáreas enteras de cultivos de alfalfa. La situación se agrava por la afectación a la red eléctrica: 12 postes de media tensión fueron dañados, lo que ha dejado a la comunidad sumida en una grave crisis productiva y social sin acceso adecuado a servicios básicos, tema que ya cubrimos en Puno registra el mayor envejecimiento del país y recibe a migrantes arequipeños.
Exigencia de ayuda humanitaria
Los comuneros afectados han expresado su profunda desesperación ante la falta de respuesta inmediata por parte del Estado. En sus demandas, exigen a las autoridades la dotación urgente de medicamentos para los animales sobrevivientes y pacas de forraje para alimentarlos. La crítica se centra en la escasa presencia institucional; señalan que los representantes locales solo se acercaron al lugar del desastre para registrar fotografías sin desplegar el apoyo humanitario requerido por la magnitud del siniestro.