El expresidente Francisco Sagasti se pronunció este viernes sobre el anuncio realizado por la presidenta electa, Keiko Fujimori, respecto al empleo de las Fuerzas Armadas para liderar el orden interno durante los estados de emergencia. En una entrevista concedida al programa Prueba de Fuego de RPP TV, el exmandatario cuestionó firmemente esta propuesta, argumentando que dicha función no corresponde a la naturaleza ni al entrenamiento militar.
La lógica del combate vs. patrullaje urbano
Sagasti destacó en su intervención que los militares tienen una misión clara y específica: defender la patria o repeler acciones violentas externas. "Están entrenados para matar al enemigo, esa es su función; no es mantener el orden público", enfatizó, subrayando que se trata de dos lógicas totalmente distintas. Para ilustrar esta diferencia, el expresidente señaló que combatir a Sendero Luminoso, una organización con un líder e ideología vertical controlada, responde a otra lógica distinta al crimen organizado internacional o nacional.
Crítica a la propuesta contra extorsiones
El exmandatario cuestionó directamente si sacar al Ejército detendría fenómenos como las extorsiones en los buses o el acoso entre vecinos. "¿Creen que sacando al Ejército van a parar las extorsiones... o al vecino del cuarto piso que extorsiona a su vecina? Es otra lógica", comentó Sagasti, quien consideró que la propuesta de Fujimori no se conecta con el diagnóstico de catástrofe presentado en su discurso ante el Congreso. Además, calificó dicho discurso como convencional y bien planteado, pero desconectado de las soluciones reales.
Facultades legislativas y oferta de asesoría
Más allá del tema militar, Sagasti opinó sobre la solicitud de facultades legislativas que trabaja el Ejecutivo. Considera que pedir una autorización tan amplia muestra desconfianza en el Congreso y sugiere priorizar asuntos puntuales como el fenómeno de El Niño. Finalmente, ofreció brindar asesoría ad honorem a Keiko Fujimori si ella está dispuesta a escuchar ideas, recordando su práctica anterior de reunirse con líderes partidarios para escuchar puntos de vista.