El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) ha declarado la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional por un plazo de 90 días calendario, tras confirmar un nuevo brote del virus de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1). Esta medida urgente busca evitar la propagación del agente infeccioso y proteger a una industria fundamental que abastece el 70 % de la proteína de origen animal consumida por las familias peruanas. La detección se realizó en un predio ubicado en el distrito de San Vicente de Cañete, región Lima.
Confirmación del brote y medidas inmediatas
Según lo detallado en la resolución jefatural emitida por la autoridad sanitaria, el virus fue confirmado el pasado 6 de julio mediante pruebas realizadas por el Centro de Diagnóstico de Sanidad Animal. Ante esta situación crítica, Senasa dispuso de manera inmediata acciones concretas para contener el foco: se estableció la cuarentena estricta del predio afectado y se ordenó el sacrificio sanitario de todas las aves presentes en ese lugar.
Adicionalmente, se ha delimitado una zona perifocal alrededor del brote y se han impuesto restricciones severas al traslado de aves. La autoridad sanitaria advierte que la decisión responde a un riesgo inminente para la industria avícola nacional, señalando que la naturaleza biológica y el comportamiento epidemiológico del virus H5N1 imposibilitan su contención mediante métodos de manejo habituales.
Restricciones obligatorias en todo el país
Durante los 90 días de vigencia de esta emergencia, Senasa intensificará las acciones de vigilancia y control a nivel nacional, con especial énfasis en la zona donde se detectó el brote. Entre las disposiciones más relevantes se encuentra la prohibición total de movilizar aves domésticas vivas y productos avícolas sin la autorización o certificación sanitaria correspondiente.
Asimismo, queda estrictamente restringido realizar eventos gallísticos, ferias, exposiciones u otras concentraciones de aves en las zonas afectadas. Se prohíbe también manipular aves enfermas o muertas sin el uso adecuado de equipos de protección personal (EPP). Los propietarios de granjas avícolas deberán cumplir rigurosamente con las cuarentenas impuestas y reforzar sus medidas de bioseguridad, instalando sistemas de desinfección en los accesos a sus predios.
Compromiso con la seguridad alimentaria
La resolución establece que el incumplimiento de estas medidas permitirá al Senasa solicitar el apoyo de la fuerza pública y aplicar las sanciones previstas en la normativa sanitaria vigente. El objetivo final es eliminar el foco infeccioso, evitar que la enfermedad se propague a otras regiones del país y asegurar la continuidad productiva para mantener abastecida la demanda de pollo y huevo fresco.