Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7.2 sacudió la tarde del jueves 20 de agosto en el departamento de Ayacucho, generando alarma generalizada entre la población local y regiones vecinas. Según los reportes oficiales difundidos por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el epicentro del sismo se ubicó a 35 kilómetros al norte de Coracora, capital de la provincia de Parinacochas. La profundidad del hipocentro fue registrada en 108 kilómetros bajo la superficie terrestre.
Impacto visual y reacciones ciudadanas
Familias y trabajadores abandonaron sus viviendas y centros laborales tras sentir el fuerte remezón, visiblemente asustados por la intensidad del fenómeno. Las imágenes captadas inmediatamente después del evento muestran un paisaje alterado en los cerros de Parinacochas, donde se produjeron deslizamientos significativos. Además, grandes nubes de polvo se levantaron en la zona afectada, evidenciando el impacto físico del movimiento sísmico sobre el terreno y generando una sensación de inseguridad entre los residentes.
Alcance regional
Aunque el epicentro fue localizado específicamente en Ayacucho, las autoridades indicaron que el fuerte movimiento también fue percibido con claridad en otras regiones del país. Esta percepción extendida subraya la magnitud de la onda sísmica y su capacidad para ser registrada más allá del área inmediata de mayor intensidad.