El Ministerio de Educación de Venezuela ha confirmado que las actividades escolares se reanudarán a partir del próximo lunes, 6 de julio, pero exclusivamente en aquellas zonas no afectadas por los potentes sismos ocurridos el pasado 24 de junio. Esta decisión busca garantizar el derecho a la educación sin comprometer la seguridad física de estudiantes y equipos docentes, estableciendo un distingo claro entre las regiones seguras y aquellas que aún enfrentan secuelas del desastre natural.
Distinción por zonas afectadas
Según lo detallado en el comunicado oficial emitido este viernes, la reanudación de clases estará sujeta a una condición fundamental: los estados involucrados no deben presentar daños visibles en su infraestructura educativa. Esta medida responde directamente a las instrucciones previas de la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, quien anunció inicialmente la suspensión total de actividades el mismo día que se registraron los dobles terremotos y posteriormente extendió esta pausa durante toda la semana.
No obstante, en Caracas y en varios municipios de los estados Miranda, Aragua, Falcón, Carabobo y La Guaira —este último considerado como uno de los más golpeados por las sacudidas—, se mantendrá la suspensión total. En estas áreas, el Ministerio ha priorizado que las labores continúen enfocadas en la atención integral de las comunidades afectadas, ofreciendo acompañamiento socioemocional a las familias y realizando una revisión exhaustiva de todas las instalaciones escolares para asegurar su estabilidad estructural antes de cualquier reapertura.
Nuevo calendario escolar y gestión de riesgos
Paralelamente al retorno parcial a las aulas, la cartera educativa ha ordenado incorporar formalmente la gestión de riesgos como un tema obligatorio dentro del currículo estudiantil. Esta medida pedagógica busca preparar a la población joven para futuros escenarios de emergencia. De acuerdo con el nuevo calendario escolar establecido por el gobierno, el tercer y último lapso académico finalizará estrictamente el 17 de julio.
Tras esta fecha finalización del lapso lectivo regular, las instituciones pasarán a las etapas finales del año académico que incluyen la revisión y recuperación de contenidos, así como la elaboración y entrega de informes de evaluación. El proceso administrativo concluirá con los balances oficiales, inscripciones para el siguiente periodo y actos de promoción, cerrando definitivamente el ciclo escolar el día 31 de julio.
El Ministerio ha indicado que en las zonas donde se mantienen suspendidas las actividades, la prioridad sigue siendo esperar a que las labores de rescate culminen. Solo una vez estabilizada esta situación humanitaria y logística, se determinarán los trámites administrativos específicos necesarios para dar cierre formal al año escolar en esas regiones devastadas.