El cuerpo sin vida de Marcelino Víctor Chinchay Gutiérrez, de 49 años, fue hallado dentro de los calabozos de la comisaría de Buenos Aires, ubicada en el distrito de Nuevo Chimbote, región Áncash. El hombre había sido detenido el 14 de mayo pasado por la presunta violación sexual continuada de su menor hijastra, un delito que él mismo habría admitido ante los efectivos policiales. Tras el descubrimiento del cadáver, los restos fueron trasladados a la morgue central para la realización de la necropsia de ley, procedimiento indispensable para esclarecer las causas exactas del fallecimiento.
Investigación reservada del Ministerio Público
El Ministerio Público ha asumido la investigación del caso bajo estricta reserva fiscal. Según informó la Defensoría del Pueblo de Chimbote, las autoridades están determinando si existió alguna omisión de funciones o falta de vigilancia por parte de los efectivos encargados de la custodia del detenido. Aunque la primera hipótesis de la Policía Nacional sugiere que el interno pudo haberse quitado la vida, las circunstancias exactas y el método utilizado permanecen bajo hermetismo para no entorpecer el proceso de esclarecimiento.
Reacciones y silencio institucional
Hasta el momento, la jefatura de la región policial de Áncash no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el suceso. Periodistas locales que solicitaron información a las autoridades de la comisía de Buenos Aires no recibieron respuesta sobre los protocolos de seguridad que debieron aplicarse. Mientras la familia de la menor agraviada confirmó que el acusado había aceptado su responsabilidad penal, los parientes del músico fallecido evitaron brindar declaraciones a la prensa.
En el entorno de la dependencia policial se especula sobre un posible ahorcamiento como causa del deceso, sin embargo, dicha versión no ha sido validada oficialmente por los peritos forenses ni por los mandos policiales de la jurisdicción. La detención de Chinchay Gutiérrez, quien se desempeñaba como músico, se originó a raíz de la denuncia interpuesta por la madre de la víctima, quien relató que los abusos habrían comenzado el año pasado en el asentamiento humano Tierra Prometida, como informó Ángulo Peruano.