Un grupo de delincuentes fuertemente armados desató el terror en el distrito de Alto Inambari, provincia de Sandia (Puno), al asaltar un establecimiento dedicado al acopio de oro. Según lo registrado por un video grabado por un poblador local, los sujetos portaban fusiles de largo alcance y mantenían sus rostros cubiertos durante la operación. Los criminales actuaron con coordinación: mientras algunos irrumpieron en el interior del local para sustraer material aurífero, otros se encargaron de vigilar las zonas exteriores.
Intimidación y huella de evidencia
Para intimidar a los vecinos locales y evitar la intervención de terceros o autoridades durante el asalto, los atacantes efectuaron múltiples disparos al aire. Además, atentaron contra un vehículo estacionado en la zona con proyectiles de arma de fuego. Posteriormente, los pobladores hallaron dicha unidad presuntamente utilizada por los ladrones en llamas. Existen dos hipótesis sobre este hecho: que el incendio fue provocado por los mismos maleantes para borrar evidencias o que fueron los moradores quienes prendieron fuego a la camioneta.
Investigación y contexto regional
Policías presentes en la escena recogieron casquillos de bala y documentaron los orificios provocados por proyectiles en la unidad vehicular. Las autoridades han tomado las evidencias correspondientes para iniciar las investigaciones preliminares. Sin embargo, hasta el momento del cierre de esta información, ninguna autoridad ha emitido un comunicado oficial confirmando el monto exacto del material aurífero sustraído o detallando los pasos procesales posteriores.
Este incidente se produce en una zona fronteriza donde la minería informal y las actividades ilícitas han sido históricamente temas de preocupación para las autoridades regionales. La provincia de Sandia, ubicada al este del departamento de Puno, ha enfrentado desafíos recurrentes relacionados con la seguridad pública y el control territorial frente a grupos armados dedicados al contrabando y robo de minerales preciosos.